John Kerry, "como en casa" pese a repudio en La Habana

El secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, dijo sentirse como en casa, luego de entrar en la Embajada norteamericana para llevar a cabo el izamiento de bandera en La Habana, aunque no dejó de mencionar que no se puede olvidar el pasado, por lo que espera que el congreso de sus país apruebe el desbloqueo.

Kerry salió en punto de las 10:00 horas a la explanada del patio de la embajada para llevar a cabo el izamiento de bandera de los Estados Unidos, tras 54 años del rompimiento de las relaciones en enero de 1961.

A las 9:39 horas llegó a las oficinas de la embajada de Estados Unidos a bordo de un vehículo negro y detrás lo acompañaba una fuerte comitiva, Kerry bajó del auto y apoyado en su bastón se dirigió al inmueble donde se encontraban unos dos centenares de invitados especiales y medios de comunicación.

El edificio que por 54 años permaneció como oficinas de trámites, hoy luce nuevamente con el nombre de "Embassy of the United State of America" (embajada de Estados Unidos de América) y con la bandera de la barra y las estrellas.

En las calles aledañas a la embajada norteamericana cientos de personas presenciaron el momento histórico que se vivía en la isla, para ver como el asta que se encuentra en el patio volvería a lucir nuevamente una bandera de los Estados Unidos.

Estadounidenses integrantes de una banda de música amenizaron el acto e interpretaron melodías típicas de Cuba como "Guantanemera" y "Mambo número 8", entre otras.

Anticastristas repudian visita de Kerry
Organizaciones anticastristas en Miami repudiaron la visita de John Kerry para izar la bandera en la embajada estadounidense en La Habana como un "abandono" de la política de Washington de luchar por los derechos humanos en Cuba.

"Es un abandono de una política que le exigía primero derechos humanos al régimen antes de entrar en ninguna concesión", señaló Rey Anthony, representante estudiantil de la Fundación Cuba Libre.

"El presidente Obama ha abandonado la promesa de ver una Cuba libre, de ayudar a la disidencia interna en la isla, para buscar una normalización con un régimen sanguinario que ya ha dicho que no va a cambiar en lo absoluto", dijo Anthony, cuya organización convocó una protesta para la tarde del viernes en Miami, Florida.
"En momentos en que el régimen incrementa su brutal represión contra los activistas democráticos cubanos que reclaman cívicamente los derechos y la libertad del pueblo cubano, la administración de Obama opta por colocarse al lado de los represores", indicó en un comunicado la organización M.A.R. por Cuba.

Varios grupos anticastristas en Miami, enclave histórico del exilio cubano en Estados Unidos, han sido críticos del proceso de acercamiento que iniciaron Washington y La Habana en diciembre pasado, alegando que solo beneficia al gobierno castrista.

Pero estas organizaciones tienen cada vez menos influencia y las encuestas muestran desde hace años que la mayoría de los cubano-estadounidenses está a favor de mayores contactos bilaterales.

En esta ciudad del sureste estadounidense, donde vive la mitad de la diáspora de dos millones de cubanos en Estados Unidos, se ha mantenido en normalidad durante el proceso, una escena que se repetía este viernes.

*Con información de AFP

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